sábado, 13 de diciembre de 2014

Después de la tormenta siempre llega la calma

     Todas estas borrascas que nos suceden, amigo Sancho, son señales de que presto ha de serenar el tiempo y han de sucederse bien las cosas; porque no es posible que el mal ni el bien sean duraderos, y de aquí se sigue que, habiendo durado mucho el mal, el bien ya esté cerca.
                                 M. de Cervantes